Sobre el Mando Inalámbrico PlayStation DualSense para PS5 - Blanco
El DualSense es el mando oficial de PlayStation 5, diseñado específicamente para exprimir toda la potencia de la consola. Si sois jugadores de PS5, ya sabéis que este control no es un accesorio más: es prácticamente parte del hardware. Con una conexión inalámbrica estable y una batería interna recargable, os permite jugar sin cables limitantes y con total libertad de movimiento, tanto en modo juego sentados como de pie o desde sofá.
Lo que hace especial al DualSense respecto a mandos de generaciones anteriores es el sistema de retroalimentación háptica y los gatillos adaptativos. La retroalimentación háptica no es un simple vibrador: son motores precisos que reproducen sensaciones muy realistas — desde la textura de una pistola haciéndose fuego hasta la lluvia cayendo en vuestra cara. Los gatillos adaptativos (L2 y R2) cambian su resistencia según el juego y el contexto: dispararéis con una tensión diferente a la de remar en un barco o conducir un coche. Estos sistemas son exclusivos de PS5 y la mayoría de juegos actuales los aprovechan para inmersión pura.
El mando lleva batería integrada de litio que os dura entre 4 y 8 horas dependiendo del uso — menos si mantenéis la retroalimentación háptica al máximo, que es lo típico. Se carga mediante USB-C con cualquier cargador estándar o dándolo de lado a la PS5. Cuenta también con micrófono integrado para chat de fiesta, botón de captura para vídeos de clip, y una almohadilla táctil en el centro para interacciones en ciertos juegos.
El acabado blanco es el color original de PS5, así que combina perfectamente con la consola si la tenéis en ese color. Merece la pena tener un DualSense en blanco de repuesto: rompen — bien por caídas, bien porque los gatillos se gastan con el tiempo tras miles de horas de juego competitivo. Comparando precio entre tiendas, podéis ahorraros unos euros respecto al PVP recomendado.

